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jueves, 23 de mayo de 2013

OSCAR VIVANCO: "JUGAR EN EL ATHLETIC FUE UN SUEÑO HECHO REALIDAD"


 
OSCAR VIVANCO. Nació en Bilbao el 30 de septiembre de 1962. Debutó en el Athletic en la época de las Ligas y la Copa con Javier Clemente en el banquillo. No tuvo continuidad. Ahora bien, el espíritu de aquel equipo Txapeldun se quedó prendado en su corazón para siempre. Un ex compañero nos comenta que en el apartado estrictamente deportivo "era un jugador muy rápido".

 
Llevas muchos años residiendo en Madrid, pero este fin de semana tienes destino, el Botxo.
Bai, no podía faltar a la cita. Ultimo partido en La Catedral, muchas sensaciones vividas en ese estadio mítico... Después de jugar en la mayoría de estadios de La Península (Nou Camp, Bernabéu...) no cambiaría La Catedral por ninguno, ni por el nuevo. Va a ser una despedida muy emotiva.

 
Además, estarás con ex compañeros del Sestao.
Como todos los años, nos juntaremos los ex-jugadores del Sestao, jugaremos un partido en las Llanas y nos iremos a comer. Es el club donde maduré futbolísticamente y todos los años que puedo asisto. Tiene mucho que ver en ello Primi, su compromiso con la asociación de ex-jugadores y sobre todo mi mejor amigo y compañero del Sestao y Bilbao Athletic, Esteban Astillero, que todos los años me amenaza con retirarme la palabra si no subo. En mi época del Sestao tuve a Irureta y Blas Ciarreta como entrenadores y de compañeros a Mendilibar, Txato Núñez, Alberto Albistegui, Sergip Corrales, Aspiazu, Villarejo (que seguro nos seguirá acompañando desde arriba), Jon García, Toño, Arríen, Primi, Sabín Bilbao, Esteban Astillero... Creo que fue una época muy brillante para el River. 
 
¿Euskadi, Bilbao y más en concreto el Athletic siguen muy presente en tu casa de la capital?
Sí, desde la distancia se añora, pero debo reconocer que en las Rozas me recibieron con los brazos abiertos y me siento un Roceño más. Mi mujer y mi niña de cuatro años son de aquí... pero Euskadi, el Botxo y el Athletic es, es... Gora Euskadi, lo más...
 
¿Cómo aterrizas en Lezama en 1980?
Se lo debo a mi aita. Empecé en el Iturrigorri, pase al Danontzat (Plencia), de ahí al Getxo, para finalmente fichar por el juvenil Nacional del Athletic. Desde el principio el Athletic quiso que fuera a Lezama, pero mi aita prefirió que esperara y creo que fue la mejor decisión que pudo tomar por mi. Nunca más intervino, ni me comentó nada sobre las posteriores decisiones que tomé como jugador profesional.
 
El juvenil tenía un auténtico equipazo.
Nico Estéfano de entrenador y de compañeros, Aspiazu, Rubén Bilbao, Murúa, Sergio Corrales, Iñaki Eguileor, Patxi y Julio Salinas... Quedamos primeros, aunque el campeón se decidió por un gol por fuera de la red del Real Madrid que les acabó dando el título.
 
 
Con 18 años te plantas en el Bilbao Athletic.
Pasé cinco grandes años en el Bilbao Athletic. Si se analizan las plantillas de esa etapa del filial, de ahí sale el núcleo de lo que después fue un Athletic campeón de Liga. Un orgullo haber sido partícipe de todo ello.


El filial se juega en las próximas semanas el ascenso a Segunda División A. Tu consigues esa hazaña en la campaña 82-83...
Sí, lo recuerdo muy bien, no sólo por vivir un ascenso. Fue junto con la temporada que quedamos subcampeones en Segunda División, mis mejores temporadas en Lezama. ¡¡¡8 goles esa campaña, yo extremo sin olfato goleador, superior!!!...
 
 
Y en el curso 83-84 se proclaman subcampeones en la categoría de plata. ¿Butragueño y el Castilla fue un obstáculo insalvable?
Acabamos con los mismos puntos y la misma diferencia de goles a favor y en contra... Dos grandes plantillas, el Castilla de La Quinta del Buitre y un Bilbao Athletic que daba espectáculo. Lo que más recuerdo es que jugando muchos de los partidos en San Mamés, acudían 30 mil personas a alguno de los encuentros, impactante...

 
Pero antes habías debutado con el primer equipo (Copa de La Liga) Uno de junio de 1983. Atlético de Madrid 3-Athletic 0. Entras en el minuto 58 por Txema Noriega ¿se cumplió el sueño de cualquier niño vizcaíno?
Debut en mi segundo estadio favorito, que por fortuna años después fue mi club. La imagen que siempre me viene a la mente de mi estreno en Primera División, es mi primera carrera. Yo era más bien delgado y muy rápido, me pasaron un balón en largo al que me lancé como un poseso. No se de dónde salió, pensé que había chocado con un tren, pero no, era Arteche, me estampó contra la valla. Creo que estuve grogui la media hora que jugué. No recuerdo mucho más de ese partido. Esa acción me hizo ser consciente de que ahora sí, estaba jugando en Primera División.
 
 
Transcurridos siete días repites participación en el choque de vuelta. Athletic 2-Atlético 0. Sustituyes a Julio Salinas en el minuto 79 ¿mucha emoción por el estreno en San Mamés?
La Catedral, jugar con el primer equipo, un sueño hecho realidad...
 

¿Qué supuso trabajar con aquel equipo txapeldun? ¿Imponían mucho los Goiko, Sarabia, Argote...?
Sorprendentemente, o no tan sorprendentemente... era muy fácil la convivencia con estas leyendas de nuestro Athletic. Estoy seguro que eso fue el principal motivo del éxito de esa generación. Gente sencilla, comprometida con los colores y con el grupo, y por supuesto con calidad y de raza. Esa época conjugó un Lezama que era pionera como escuela deportiva con una metodología de trabajo innovadora, muy adelantada al trabajo que se realizaba en cualquier otro club. Con un grupo humano que lo componían jugadores, técnicos, físios, hasta cuidadores del campo que éramos una familia.

 
Regresas al Bilbao Athletic. Sin embargo, La Gabarra subía por La Ría Nervión ¿Cómo recuerdas aquellos días?
Debuté en el 83 con el Athletic, el año que ganamos la Liga. Así aparece en la página oficial del club  y así consta de forma oficial en diferentes estancias, como integrante de esa plantilla ganadora, a pesar de no haber jugado ningún partido de Liga ese año, participé como jugador de la primera plantilla en otras competiciones.Tuve la mala fortuna de no poder vivir esa fiesta desde La Gabarra. Decidimos que debía operarme de una lesión del ligamento de tobillo y lo viví todo desde el hospital. A pesar de los dolores de ese día recién operado, lo viví con mucha intensidad. Recuerdo que pasaron unos aficionados por el hospital a felicitarme y desearme suerte. Me invitaron a que brindara con ellos con un agüita de Bilbao, cosa que me permitieron y que recuerdo con verdadero cariño. Aprovecho para agradecer a esos aficionados el detalle que tuvieron conmigo.
 

¿Por qué los Aspiazu, Murúa... u Oscar Vivanco no se consolidan en la primera plantilla?
Es difícil saber por qué. Empezábamos a tener una edad que para el Bilbao Athletic suponía estar un poco al límite y a su vez la plantilla del primer equipo estaba muy consolidada, con pocas fisuras, se habían ganado dos ligas... me imagino que no fue el momento.


En las temporadas 85-86 y 86-87 disputas siete partidos con el Athletic ¿Aquello era un imposible? Tu salida coincide con el fichaje de Kendall ¿Llegas a dialogar con el míster inglés?
Nunca hablé con Kendall, la decisión estaba tomada. En esas dos temporadas jugando partidos con el primer equipo, si hablé con Iríbar y con Sáez. Tuve una gran oportunidad de jugar en un equipo de Primera y la deseché por las expectativas de una mayor participación que en todas estas conversaciones me hicieron llegar. No fue así, pero es entendible. 

 
¿Fue duro abandonar Lezama?
No, me iba  al River, club en el que estaban compañeros con los que había coincidido en Lezama. Un club con similar filosofía.
 

Vas muy cerquita. Sestao.
Si, donde maduré futbolísticamente. Creo que fue un buen trampolín a un fútbol profesional "fuera de casa", donde empecé a vivir en la lejanía de la familia y donde empiezas a ser consciente que hay otros factores dentro del fútbol no tan puros como los vividos hasta la fecha.
 

Y con 25 años, casi 26, emprendes la aventura en un filial, el Atlético de Madrid B ¿Era la mejor opción?
No lo sé. Tal vez existían opciones deportivas más ambiciosas, tomé una decisión muy arriesgada. Era pasar de Primera División, a Segunda con el Sestao y a Segunda B con el filial del Atlético Madrid, pero creo que fue un pleno acierto, en lo personal y en lo profesional. Sinceramente esa temporada me salí. Tal vez venía muy rodado de ligas muy competitivas y disfruté mucho jugando. Recuerdo que tenía a Emilio Cruz como entrenador y me utilizaba en diferentes posiciones. Jugué hasta de libre... Gran temporada, la apuesta me salió bien y volví a Primera con el Rayo Vallecano.
 

Tienes de compañero al ex rojiblanco Juan Carlos De Diego ¿Te ejercitas con el primer equipo?
Tuve como compañero a De Diego que quedó máximo goleador y que coincidió con que en el primer equipo, Baltazar también quedó Pichichi. Sí, entrené en varias ocasiones con el Atlético y tuve la fortuna de disfrutar de Futre y un elenco de jugadores que también marcaron época.

 
Y en 1989 vuelves a la élite con el Rayo Vallecano. Acumulas 25 partidos.
Berg, Pepe Mejías, Hugo Maradona, Sabitas... Felines de entrenador... La entrada de Ruiz-Mateos en el club... Imaginaros la época. Venía de un presidente como Gil... o sea, para escribir un libro.


¿Satisfecho con tu carrera deportiva o siempre queda la espinita de no jugar con regularidad en el Athletic?
Muy satisfecho de mi carrera deportiva que ha forjado la base de lo que soy como persona. Muy orgulloso de mi paso por Lezama en las diferentes etapas, Juvenil Nacional, Bilbao Athletic y Athletic... Y un honor haber jugado en La Catedral.Tal vez la espinita que me queda es un asunto sentimental, que me imagino que fue así porque tuvo que ser así... Como jugador perteneciente a la plantilla del Athletic que ganó la Liga 82/83 no recibí un presente que se dio a todos los integrantes de esa plantilla y me hubiera encantado tenerlo. Es un recuerdo único.


¿Y cómo ves al conjunto rojiblanco y más en concreto la etapa Bielsa? ¿Ha sido tan bonita como exponen o lasai-lasai que hemos tenido de todo?
Tenemos que estar orgullosos de esta etapa llegando a finales, aunque no rematando. Haciendo un fútbol valiente dentro de una liga marcada por unos presupuestos de fuera de nuestra órbita. Eso sí, creo que Bielsa nos ha servido de mucho, pero debemos pasar página y renovarnos, no sólo el técnico. Lezama debe actualizarse. Fuimos un referente como Escuela Deportiva, pero creo que nos estancamos hace tiempo. Hay gente con ideas innovadoras con respecto a la metodología del trabajo físico, gestión de equipos... Debemos diferenciarnos de lo ya existente y no caer en la rutina y la mediocridad...¡¡¡ AUPA ATHLETIC!!!
 

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